domingo, 1 de noviembre de 2009

DE LA CAPACIDAD INTELECTUAL

Podemos aceptar que necesitamos comer para sobrevivir, pero el riesgo y la angustia de proveernos de comida nos obliga a saber por qué y cómo actúa el alimento en nuestro cuerpo. De esta cuestión no tenemos constancia en otros animales, pensamos que sencillamente buscan comer, en cambio nosotros tenemos la inquietud y la capacidad para conocer nuestro funcionamiento orgánico en la alimentación.Este conocimiento nos procura un cierto control tanto en la adquisición del alimento como su máximo rendimiento en nuestro organismo. Pero es necesaria una transformación de la naturaleza para adaptarla a nuestras necesidades y conclusiones alimenticias.

Fragmentos del libro "Retòrica de Cambra". Pinturas en cera

Podríamos decir que la falta de alimentos en una época de nuestro estado primitivo fue la consecuencia del despertar intelectual. Si el hombre no hubiera tenido que alimentarse para sobrevivir el instinto de supervivencia no hubiera impulsado la capacidad intelectual que hoy tenemos. ¿O es que hemos de buscar la razón del desarrollo de la inteligencia en un motivo más digno que la necesidad de comer?

Digamos también que este planeta único por sus condiciones favorables a la vida dejaría de serlo por la misma finitud que comporta su nacimiento. Por lo tanto, toda la vida sobre la tierra también desaparecerá. La humanidad está preparando su traslado a otro lugar y esta posibilidad de perdurabilidad debe agradecerlo a su capacidad intelectual desarrollada a raíz de una falta de alimentos en cierta edad de su evolución.

¿Hay que pensar que hemos desarrollado la inteligencia para poder salir algún día de este mundo antes que sea absorbido por el sol? En aquel momento se desconocía esa posibilidad, aunque concernía al futuro. El futuro condiciona relativamente, ya que tenemos tiempo para solucionar los problemas posibles que se nos plantee, no sucede lo mismo con el presente inmediato ya que su resolución modifica el futuro. Así pues, la inteligencia y sus consecuencias son desarrolladas por un hecho muy concreto y no aleatorio, pues de una manera progresiva y por razones ambientales y complementarias la falta de alimentos provocó la alarma y alteró la rutina intelectual de aquellos homínidos primitivos. Es necesario remarcar que lo superaron, pues otras especies desaparecieron.

Un punto importante en esta evolución intelectual consiste en el momento en el que el hombre se da cuenta de la importancia del motivo motor de la actividad intelectual. La vulgaridad de la alimentación lo conduce a buscar razones más importantes, un reto a su capacidad de resolución.
El vicio ya se ha creado y la dependencia de un efecto mayor. La dosis del narcótico se aumenta con la religión y de ésta saldrá la astronomía y la ciencia en todas sus ramas conocidas. Y aún se espera algo más embriagador.

Hay algo que funciona al margen del capricho humano y de momento estamos sometidos a su influjo. El hombre no busca conocerlo porque ni siquiera lo intuye dada la singularidad de su existencia. Esto no es ningún impedimento para la evolución de la capacidad intelectual. Nadie conoce el grado de evolución y transformación o mutación que sucederá en el hombre, pero puedo imaginar que conocerá lugares del espacio muy lejanos, comportamientos matéricos y ultra matéricos impensables hoy. Sus construcciones no envidiarán ninguna estructura cósmica y también su fin lo dispondrá a su antojo.

Al igual que el espacio existente fuera de la atmósfera terrestre es diferente al que nosotros respiramos, también de manera parecida sucede en nuestra conciencia, siendo la misma reacciona y provoca alteraciones en su nivel de influencias afectándose al mismo tiempo de su entorno.

Un pensamiento sin orden es el lenguaje de la intuición.

4 comentarios:

Susana dijo...

En primer lugar, Jordi, quiero decirte que me han gustado mucho estas pinturas con ceras. No sé si exploraste algo más este camino, pero tengo la sensación de que tenían una gran potencialidad para ti.

En cuanto al texto, es realmente curioso... La habilidad intelectual del ser humano ligada a la búsqueda de alimento... puede ser. No obstante, no tengo muy desarrollada la noción, pero mi intuición (ese lenguaje del pensamiento desordenado -caram!-) apunta a que el pensamiento "elevado", el que no está ligado estrictamente a la administración del alimento o a la protección del frío y la lluvia, puede aparecer cuando las bases de la supervivencia están garantizadas. Intuyo que una actividad más abstracta, filosófica, puede tener su aparición cuando el hombre no debe preocuparse por esos aspectos prácticos. También es así en el hombre moderno: estoy segura de que en zonas que tienen muy complicado el acceso al alimento, al agua o a las medicaciones, se "burlan" de nuestras 'comidas de coco' inútiles y que no conducen más que a conclusiones superfluas acerca de si fue primero el huevo o la gallina.

En todo caso, me parece interesante tu planteamiento y, naturalmente, hace que me cuestione cosas, me hace pensar... Será porque tengo a mano mi café? ;o)

Un beso!

Jordi Pascual Morant dijo...

Susana, las pinturas en cera las tengo desarrolladas en otros trabajos más extensos, estos que aquí ves son una pequeñísima parte de ellos.

Estos textos que aquí reproduzco pertenecen a una época de mi vida en la que las reflexiones tenían una línea filosófica, exploraban el sentido último de la vida y sus consecuencias en el hombre.

Controlar y conocer las causas de la alimentación creía que era un avance intelectual decisivo para posteriores manifestaciones, el arte, la religión, la ciencia, etc.
Como dices, ello llevó al hombre a garantizar las bases de la supervivencia y disponer de más tiempo libre para la especulación intelectual.

La pobreza y la falta de alimento en el mundo actual no son causas naturales, como lo fueron en las épocas glaciales, las de ahora son producto del mismo hombre que pudiendo repartir la riqueza siguen manteniendo a grandes sectores de la población en esclavitud que supondrá mano de obra barata para el primer mundo, cuando no, expropiación de sus tierras.

Por supuesto que hambrientos no seremos mejores poetas, ni músicos, ni filósofos, pero el instinto de supervivencia busca soluciones imaginativas en la lucha con la naturaleza, no debería serlo contra el mismo hombre.

Creo que hablamos de "hambres" diferentes en épocas diferentes.
La invención del fuego se produce por la necesidad de sobrevivir al frío, de allí se pasó a cocinar los alimentos para luego fundir metales y crear todo un mundo de herramientas y utensilios que hizieron crecer el desarrolo de la civilización.

También en la pobreza, en la falta de alimento, se puede recurrir a respuestas pseudoreligiosas, tanto o más "comidas de coco" como las que se elaboran con el estómago lleno. En definitiva la búsqueda de respuestas no podría existir sin la necesidad, sea del tipo que sea.

Y sí, todo lo que escribí en "Retòrica de Cambra" son intuiciones, producto de pensamientos desordenados.
Ni el te de la mañana con mis tostadas consiguen ordenarlos.

Hacerte pensar, y a mí me haces comerme el coco, que me encanta.
Siempre nos queda la duda si buscamos saber o evadirnos.

un beso!

rosa dijo...

Como nos mostró Maslow con su pirámide, a medida que cubrimos niveles, nuestras necesidades van siendo más espirituales, menos físicas y más emocionales. No soy yo quien va decir lo contrario. También ha habido artistas, científicos que han desarrollado lo mejor de sí con las necesidades básicas no totalmente cubiertas.

Me ha gustado tu texto, da para pensar. De todas maneras yo este mundo no me lo acabo, lidiar con él es más que suficiente para mí

buena noche

Jordi Pascual Morant dijo...

Rosa, que oportuna eres al acercarme a ese Maslow que no conocía. He indagado superficialmente sobre él y lo poco que he descubierto me apasiona.
Me ayudas a ordenar esos pensamientos intuitivos de mi Retòrica de Cambra.

Yo situaría dos pirámides unidas en su vértice, de tal forma que al llegar a la cúspide de la primera avanzáramos hacia lo abierto de la segunda.
Yo no puedo saber si la falta de recursos alimentícios fue la mutación hacia un cerebro mayor, pero hay investigaciones que sugieren como vencedores entre las ramas de homínidos a los que incluyeron en su dieta la carne animal, mientras que los vegetarianos disminuyeron hasta desaparecer en las eras glaciares.
La proteína animal acompañada de la destreza manual hizo aumentar su capacidad cerebral. Ése sería el vertice desde el cual pasamos a la segunda pirámide invertida y nos proyectó a lo abierto.

Reflexiones de tu comentario que agradezco enormemente.

un abrazo!