martes, 6 de diciembre de 2011

Cena Salerno

Cena Salerno, 200x100 cm. Resina, yeso y pastel.

Y el dibujo se hizo yeso.

sábado, 19 de noviembre de 2011

jueves, 17 de noviembre de 2011

La Espiral

Teléfonos inteligentes, televisores inteligentes, los aparatos electrónicos están quitando el espacio pensante a los seres humanos.

Este pensamiento daba vueltas en el cerebro de Roberto como si fuera una salvación, pero sin darse cuenta que permanecía encerrado en los pliegues de un músculo cada vez más atrofiado.

Su supuesta salvación era entregarse al servicio que le ofrecían las máquinas pensantes. A veces olvidamos que detrás de las máquinas hay seres humanos que las piensan. Detrás de la opresión, la esclavitud social, hay seres humanos que las organizan.

Roberto no se daba cuenta que hay una lucha entre los humanos mayor que entre los animales, pues éstos no persisten más allá de unas simples necesidades. El hombre imagina necesidades que compiten con las imaginadas por otros.

Nuestro personaje, abatido, desilusionado, abandonado por la suerte, el azar favorable, decidió entrar en un nuevo habitáculo electrónico en el que la ciencia había estado trabajando los últimos 50 años. Ya se disponían de centenares de miles de ellos colocados en las calles de las ciudades. De forma tubular, medían unos 2 metros de diámetro y 2 de altura. Durante el día no los veías, era a la noche cuando emergían del suelo urbano y las gentes bajaban de sus casas para introducirse en ellos.



Tenían un recorrido en espiral y a medida que ibas entrando en ellos el escáner que ejercía sobre tu cerebro iba despojándote de parte de tus pensamientos, considerados peligrosos o dañinos para tu estabilidad social.

Al final de la espiral, el cuerpo había sufrido tal mutación y levedad que te permitía salir por la parte superior de aquel aparato como si fueras tan liviano como una pluma. Caías suavemente sobre el asfalto y nuevamente te reincorporabas en tu camino de vuelta a casa.

Así, Roberto, podía conciliar el sueño, sin pensamientos, sin preocupaciones, sin dormir, enterrado, que sería la expresión más adecuada, pues en la muerte de las ideas no existe ningún despertar.


Como complemento a este escrito os invito al enlace de un post que escribí el 15 de noviembre del 2009. En cierto modo premonitorio de la situación política europea actual.

http://jordipascualmorant.blogspot.com/2009/11/el-mundo-del-doctor-advento.html


jueves, 10 de noviembre de 2011

Cena Salerno

Clicar sobre la imagen para aumentarla.

Último dibujo preparatorio para la obra "Cena Salerno", recuerdo de la reunión en casa de Humberto Salerno.
Posteriormente seguiré con el traspaso a la resina-yeso, cuyo resultado siempre es una sorpresa.
Espero que merezca la pena mostraros la obra final.
El tamaño del dibujo al pastel, es de 200x100 cm.
De derecha a izquierda, Litus, Jordi, Marta, Humberto y Àngels, retratados cámara en mano por mi.

viernes, 7 de octubre de 2011

PERVERSIDAD


Aún en forma vaga, pero indeleble, recordamos haber visto hace bastantes años esa “PERVERSIDAD” de ahora, mixtificada por el tiempo y el “bluff” de la modernidad. Se titulaba entonces, “LA CHIENNE” (La Perra), versión francesa de Jean Renoir, interpretada por Michel Simón, Janie Marese y Georges Flamant. Una adaptación verdaderamente cruda y realista de la obra de G. de la Foucharchére, continuador en la esfera latina de la literatura eslava, tormentosa, de la brutal reali­dad de la vida, de los Dostoiewski , Tolstoi, Chejov, etc.

En aquel entonces, en pleno apogeo del cine europeo expo­nente del realismo sugerente, "LA CHIENNE”, fue un eslabón más que jalonaba ese cine de imágenes auténticas, expresionistas, reflejos de al­mas torturadas, vencidas, viciadas en el ambiente oscuro de las noches trágicas en las callejas sórdidas, donde se traficaba con el amor, la juventud y la belleza.

Ha llovido mucho desde entonces, y Fritz Lang, uno de los poetas, precisamente de ese cine que acabamos de glosar, ha viajado también mucho. Un artista más que cruzó el gran charco, absorbido por el poderío de la industrialización. Y ya no hemos visto más aquel Fritz Lang de “LILIOM” , “M” , "METRÓPOLIS”, “DOCTOR MABUSE”. Solamente unos balbuceos personalistas, "FURIA”, “SÓLO SE VIVE UNA VEZ”, que denota­ban un ansia de querer sin poder, de actuar con las manos atadas. Y lle­gó el momento en que Fritz Lang se mete a productor*. Sí, señores, el artista renuncia, termina, ahora es el magnate que rige y dirige se­gún los cánones “standard" , encauzados en forma de guión por Dudley Ni­chols; un buen guionista, a pesar de todo.

Y de la muestra surgió, "SCALRLET STREET”, una versión completamente americanizada de "LA CHIENNE", en donde se ha variado todo al gusto del consumidor. Se ha trasladado el tiempo de la acción, el ambiente, el escenario es el Nueva York actual, cuando tenía que ser el París bullanguero, típico, trágico, con sus barrios bajos y su multicolor y picaresco Montmartre, se ha convertido a Lulú y Dedé, la "grisette" y "su hombre”, en unos vacíos y grotescos personajes en los que se quiso descubrir una psicología que no existe; y se ha recargado en todo momento, exage­radamente, el carácter de todos los intérpretes, en general en forma desproporcionada al ambiente en que se nos presentan.

Hasta aquí, “SCARLET STREET”, versión americana. Pero por si fuera poco, le cinta, sigue su fatal línea descendente, hasta llegar a ser “PERVERSIDAD", en donde por obra y gracia de unas directrices que no vamos a discutir por demasiado rebatidas, se nos ocultan y desfi­guran frases y hechos que están en la mente, é incluso, a la vista de todos. Hecho lamentable que se repite una vez más.

Volviendo a la película en si, diremos, para terminar; que de Fritiz Lsng sólo resta su innata habilidad para los juegos de luces y los momentos de efectos fatalistas, amén que de algún que otro deta­lle de observación y nada más. Una buena ayuda la tuvo en la labor de E.G.Robinson, una de las pocas cualidades de la cinta que se nos quiso presentar como realista.

Pero, señores, no confundirse, ni nos confundamos, el autén­tico cine realista, expresionista, es el de "LA CHIENNE" originaría, y no el de esa mixtificada y comercializada “PERVERSIDAD”.


PRODUCCIÓN UNIVERSAL 1945.

DISTRIBUCIÓN. UNIVERSAL.


*Con Walter Wanger y Joan Bennet, funda la “Diana produccions”


José Pascual Llorens

7/1/1947



domingo, 11 de septiembre de 2011

PERIODISTAS DE RISA


En el programa, "el Matí de Catalunya Ràdio", de Manuel Fuentes (ver enlace, http://www.catradio.cat/audio/562842/Entrevista-a-Vicenc-Navarro), quien entrevistó al catedrático de ciencias políticas y sociales, Viçen Navarro (ver enlace, http://www.vnavarro.org/?p=6192&lang=CA), podemos notar, no tanto el peligro que tiene la izquierda de desaparecer, sino más bien el auge de la derecha disfrazada de periodistas servidores de los poderes públicos.
También recomiendo este enlace, http://jordiarmadans.wordpress.com/, director de "Fundació per la Pau", quien de forma pausada, reflexiona y advierte sobre el periodismo de nuestros días.

miércoles, 24 de agosto de 2011

NÁUFRAGOS


El espectador de “NÁUFRAGOS” - nuevo alarde de exposición de Hitchcock- es un náufrago más. Un náufrago permanente e invisible, invulnerable, colocado en ese bote-salvavidas junto a los supervivientes y a los que contempla, interesado, con intriga, angustioso.

Desde los primeros fotogramas se adivina, ya, el nervio de la dirección, con aquella panorámica descriptiva por simples objetos que flotan en el agua de la tragedia que se nos quiere sugerir. Sin perder tiempo, Hitchcock, que nos demuestra en este nuevo tema su inquietud de superación original, nos sitúa ya dentro la barcaza de la que no hemos de salir hasta el Fin.

Es precisamente en esa limitación de escenario, en esa escasez de elementos - un bote-salvavidas y nueve personas en medio del Océano- en donde se nos maravilla con la sencillez que puede realizarse una película; sin truculencias y sin ampulosidades. Sólo se requiere habilidad y conocimiento del oficio. Y por eso, Hitchcock, juega con sus personajes, nos descubre sus vidas, sus ilusiones, sus fracasos, cala hondo en la psicología de todos, y hasta a veces llega a ser cruel con ellos y también con nosotros mismos.



También, a veces, en algunos planos, en algunos diálogos mejor; pierde su personalidad, se esfuma - Oh América, América - para resurgir poco después y seguir con su desmenuzamiento de las pasiones humanas y descarnadas realidades.

Hitchcock, saca partido de la circunstancia más intrascendente y de la situación más pueril. Con el tema de Steinbeck, el realista escritor norteamericano, ha conseguido el máximo de expresión visual, dentro de sus posibilidades, lo que consiguió también de la interpretación.

Tallulah Bankhead, actriz que en su tiempo no llegó a imponer­se en forma definitiva, ha vuelto al cine con “Lifeboat” (“La Zarina”, es de fecha posterior) después de una brillante carrera teatral, demostrándonos su gran madurez artística y su gran valía interpretativa. Qué lástima de doblaje, al privarnos de su voz fuerte, bronca, tan personal.
La inquietud de originalidades de Hitchcock y su gran dominio expresivo del “tempo”, han seguido su camino con “NÁUFRAGOS”, y también con un nuevo éxito, porque no es para menos, sugestionar al espectador durante hora y media, con la escasez y sencillez de elementos de una barcaza, nueve personas y unas transparencias, que, aunque a veces no lo parezcan, no por eso dejan de serlo.

JOSÉ PASCUAL LLORENS

18-1-1947

PRODUCCIÓN: C.FOX 1943.

por Tallulah Bankhead, William Bendix, John Hodiak, Henry Hull.


martes, 2 de agosto de 2011

¡FUERA!




Última obra realizada, sus medidas son, 160x200 cm., sobre madera, con técnica mixta y dibujo previo en pastel, trasladado mediante resina al yeso.

martes, 19 de julio de 2011

Forajidos, (The Killers)


Casi habíamos olvidado ya al aterrorizante y sonoro efec­tista film de gánsteres, con sus callejas metidas en sombras, sus habitaciones desordenadas y sus colts que hacían trepidar las plateas cuando vaciaban el cargador.

Desde “Scarface” y “City Streets” –analógicas cintas en el género del gansterismo filmado-, no se nos había ofrecido, hasta ahora con “Forajidos”, cinta de valores artísticos tan calibrados. Porque toda la serie de cantos al hampa dorada que siguieron a aquellas en su afán de imitación, sólo fueron unos muchos de miles de metros de celuloide, sacrificados en concesión al voraz gran público que abrió el nuevo filón.

En “Forajidos”, la literatura novelística de la obra original de Ernest Hemingway se mantiene intacta. En las dos obras anteriores de éste escritor llevadas a la pantalla, “A farewell to Arms” (Adiós a las armas”), y “For whom the bell tolls” (Por quién doblan las campanas), lo de aventura y al mismo tiempo humano del espíritu de éste escritor americano se traslucen diáfanos.

La humanidad de "The Killers" (Los asesinos), uno de sus últimos libros más realistas, que trata de un hombre que por haber violado el código del hampa yace en la cama esperando su castigo inevitable, no ha sido deformada ni exagerada. Simplemente traducida en cine en imágenes y cuyos contrastes de luz y juegos de sombras en focos bajos -que la cámara de Woody Bredell en atrevidos enfo­ques plásticos captó-, dieron el ambiente de tensa sensación y tono dramático, con la ayuda de la música de fondo magnífica de Miklos Rosza, ajustadísima al momento y sugeridora de la intensidad de la acción.

El arranque inicial de la cinta es maravilloso, Robert Siodmak repite, perfeccionada, su escena del mostrador de la “Dama Desconocida”. Juega, después con las perspectivas, la intriga y la plasticidad del más puro cine alemán y domina el tempo, el en­foque de cámara y todo el conjunto de la atmósfera que nos aprisiona.

Siodmak, después de su fracaso de “Luz en el Alma” -víc­tima de sus concesiones a Diana Durbin-, vuelve a ser el buen Siodmak de "La Dama desconocida” y “El Sospechoso”. Y vuelve a serlo porque ni Burt Lancaster, ni Ava Gardner, cuidan la "pose” -acaso por ser su primer film- y porque se ha ceñido puramente al tema, tratando a cada personaje por su dimensión, por su valor, por su concepción y por su carácter. Por eso la cinta resulta humana, natu­ral, sin exageradas salvas de pólvora, sólo las justas, las precisas, y además Siodmak, no olvidó cómo usar con tacto la narración retrospectiva, al amparo de cada personaje que le hilvanaba la acción, marcándole el ritmo que, en forma gradual, tenía que seguir.

JOSÉ PASCUAL LLORENS

22/2/1947

Producción: UNIVERSAL, 1946.

Dirigida por: ROBERT SIODMAK

Interpretada por: BURT LANCASTER, AVA GARDNER, ALBER CECKER.



jueves, 14 de julio de 2011

Dos en el cielo





No es “Dos en el cielo”, una película que entusiasme al gran público. Lo comprendemos. En primer lugar, no tiene alarde técnico alguno del otro jueves, sencillamente la buena técnica "stan­dard" americana; y en segundo lugar no tiene una excesiva espectacularidad concesionaria ni nada, ó muy poco de lo que gusta a las masas, a pesar de los eternos convencionalismos que rigen los cánones del es­tudio. Pero tiene en cambio esta cinta un algo que no logra captar todo espectador. De ahí la poca aceptación de la cinta en su estreno.

Oyendo comentarios de ese público festivo, en cierta parte algo «snob», en otra, indiferente, aburrido, incomprensivo, el mismo que a media película distrae a los demás con el frú-frú de la ce­lofana de los bombones de chocolate; oyendo sus comentarios, repito, no pudimos por menos de pensar que no se les puede exigir mucho a esas mezquinas y rutinarias mentalidades.

“Dos en el cielo”, según el punto de vista de otro productor, hubiera podido resultar un drama realista tremendo, aluci­nante, muy a la moda de hoy día. Afortunadamente para el “film”, en él no ha resultado nada de eso.

No vamos a discutir sobre el tema, inverosímil, incomprensible, ultraterrenal en su explanación. Dejemos la solución del mismo, si es que la tiene, para el más allá, y aceptémoslo ahora tal cual se nos presenta. Es mejor así. Será si se quiere, una forma muy deportiva de tratar el asunto, algo despreocupada, muy americana, pero muy agradable, deliciosa y mírese cómo se quiera, la única natural. Cada uno podrá reaccionar según su modo de ser y de pensar, pero nadie podrá negar el fondo poético y lleno de espiritualidad de la obra.

En ése punto estriba el máximo valor de la película.

Repetiremos que la misma tiene defectos, tópicos mejor, pero ese halo de poesía que fluctúa en todas las intervenciones del espíritu burlón de Spencer Tracy; ese romántico lirismo de los pensamientos de Irene Dunne; ese poder ignoto - posible o no posible - sobre el hombre que empieza a serlo, por un ansia de poder; toda esa virtud, esa esencia nimbada de música celestial, todo ello, repetimos, es algo que se ve, se siente tan raramente, que es por ello que consideramos que la cinta vale la pena de una atención más noble. Será mucho pedir a ese sector tan materializado, pero es que es una verdadera lástima que una cinta tan pura, tan honrada, cinematográficamente hablando, haya tenido una tan fría acogida, incluso por aquellos que se precian de saber distin­guir entre el cine-espectáculo y el cine-cine.

Este bello mensaje espiritual llega hasta nosotros tan suavemente, de forma tan sutil, gracias a la sensibilidad de Víctor Fleming, quien tuvo toda la ayuda en el primor, el sentimiento y la eté­rea feminidad de Irene Dunne y la sobriedad y despreocupación vacía de “pose” del arte de Spencer Tracy.


José Pascual Llorens

21-3-1947.


PRODUCCIÓN M-G-M. 1943.

DIRECTOR, VÍCTOR FLEMING

ACTORES: IRENE DUNNE, SPENCER TRACY.