domingo, 4 de octubre de 2009

DE LOS INGENIOS HUMANOS (Retòrica de Cambra)

Creo al hombre capaz de construir ingenios que se reproduzcan a sí mismos, no me refiero a la ingeniería genética que introducen variaciones en organismos reproductores, si no a la microelectrónica genética. Estos ingenios serían trasladados a algún lugar del espacio, algún planeta que reuniera las características apropiadas para el desarrollo de éstas máquinas. Dichos planetas deberían tener atmósferas cargadas de electricidad y otros componentes básicos para la alimentación de chips electrónicos.
Haría falta una información previa que el hombre introduciría en la memoria de estos seres electrónicos, después ellos mismos ampliarían sus conocimientos y desarrollarían su propia cultura.

Ilustraciones del libro "Retòrica de Cambra"

sábado, 3 de octubre de 2009

ADVENTO

Aunque las llame improvisaciones, éstas composiciones en la mayoría de los casos tienen sus arreglos posteriores. Advento, el título de ésta obra realizada en el año 2002, es de las piezas musicales más elaboradas utilizando los efectos que el programa de edición me permite. Con tan sólo un teclado digital uno puede llegar a imitar una gran orquesta de cuerda, con el solista al piano, o a la guitarra.

Cada vez que escucho Advento siento escalofríos en los últimos compases, cuando la tensión musical va creciendo y los tonos graves me golpean el corazón.

FUNCIO DE LA NÓMINA

FUNCIO de la NÓMINA

Nunca me había fijado en esos ciudadanos del ejército estatal. Perdón si ofendo a servidores públicos con un problema menos; perder el trabajo. El sueldo es otro tema, la mayoría se quejarán de insuficiente, y tendrán razón, en eso no me meto, que no se note ningún tipo de crítica, al fin y al cabo todos escogemos lo que podemos, en mi caso escogí la inseguridad laboral a cambio de tener todo el tiempo libre posible, sin horarios fijos, ni relaciones forzadas con compañeros de trabajo, o sumisiones al jefe/jefa de turno a pesar de sus incompetencias, etc., etc.
Para mí, son afortunados, como creo que también lo soy yo, a pesar de mi precaria situación económica.

Pero la vida siempre te sorprende y te ofrece nuevos ejemplos del existir humano. Como encontrarme con Funcio de la Nómina, cuyo nombre denota una procedencia aristocrática, o al menos de familia noble talvez venida a menos. De hecho fue un reencuentro, un compañero de la infancia, iba a decir amigo, pero nunca llegó a serlo, teníamos intereses muy diferentes. Mientras yo escribía cuentos en clase que luego leía a mis compañeros, él, servía de ayudante a la maestra en trabajos que iban desde ordenar papeles, archivar exámenes, o hacer recados de emisario entre profesores, lo que le daba acceso a datos personales de sus propios compañeros. Incluso recibía pequeñas propinas para golosinas. Así que no dejaba de ser un privilegiado funcionario ya en sus años escolares.
No llegábamos a los ocho años de edad pero cada uno ya ocupaba un lugar en la micro sociedad de nuestra clase.

Un día me dejé mis cuartillas noveladas en el cajón del pupitre. Funcio, que también ordenaba el desorden de las clases, a veces se entretenía en fisgonear en los cajones, por escrupuloso, que no por indiscreción. Menudo cómplice de la seguridad pública.
El caso es que al volver del recreo -ese día preferí jugar a fútbol que entretener a mis compañeros con una historia de terror-, me puse a escribir en mi novela mientras el resto hacía sus deberes. La señorita, bueno, la desagradable autoritaria de la maestra, se acercó tomando mis cuartillas para después de una rápida ojeada romperlas acompañándolo con la sentencia: “en clase no se pierde el tiempo con esas cosas”. Hasta los catorce no volví a escribir “esas cosas”, era la historia sobre la fuga de unos presidiarios peligrosos, vigilados celosamente por funcionarios de prisiones.
A los diez años cambié de colegio y perdí de vista a, de la Nómina, así nos llamábamos entre nosotros, por nuestro apellido, eso ya dice mucho de aquella época.

El mundo es un pañuelo, dicen, en él todos estamos y a veces coincidimos, fue seguramente a consecuencia de un estornudo, que nos sacudió del lugar en el que estábamos para reencontrarnos de nuevo.
Tiene un cargo en una empresa municipal que promueve la ocupación laboral. Allí estaba yo, renunciando a mi libertad de horarios por unos ingresos fijos al mes y salir de mi precaria vida económica, aceptando que no tengo las cualidades necesarias para ganarme la vida con mis creaciones literarias, resignándome a mi edad a entrar en la bolsa de empleo, en el saco del miedo, ¿quizás el hombre del saco consistía en eso?
Bueno, Funcio no tiene precisamente un aspecto que infunda terror, de hecho ya ni me acordaba de su cara, fue él quien me reconoció. Era como si estuviera esperándome desde entonces, abriéndome las puertas del infierno.
Sonrió como si hubiera ganado la partida. En ese momento reaccioné, saqué una libreta que llevo siempre conmigo y anoté la dirección de mi blog, ofreciéndosela mientras me despedía figurando que me quitaba el sombrero.

FRUSTRO RESENTIDO

Hay personas a las que les tienes una cierta simpatía y aprecio, aunque te pongan los nervios de lo más erizado. Nunca sabré si la naturaleza, mediante los genes, predeterminan las facultades que hacen destacar a unos más que a otros y al mismo tiempo provocar repulsa o atracción en el mismo individuo, o todo depende de nosotros.

A Frustro Resentido lo conocí no hace mucho tiempo. Fue en una inauguración de pintura, a él le tocó actuar después de la presentación a cargo de un crítico de arte, un tanto soporífera y en absoluto orientadora de la obra que se exponía.
Me impresionó la presencia de Frustro, la seguridad con la que se dirigió al público anunciando la pieza musical que iba a cantar; un aria de Pergolesi y el “Suspiro profundo”, de Andrea Sorrento. Impecable, absolutamente perfecto, quizás demasiada perfección. Imposible hacer ninguna matización a su actuación si dejamos a un lado la emoción. Me pareció como el virtuoso al que le falta el defecto que nos permite comunicarnos con él.
Al terminar, los aplausos parecieron no importarle, en eso se parecía a un habilidoso prestidigitador qué, a sabiendas del engaño, hace como si de magia se tratara.
Me acerqué a él junto a una amiga que me lo presentó, charlamos, de música, por supuesto. Lo que al principio era una fuente de información inagotable, pasó, al rato, a un creciente catálogo de críticas, reproches, desprecios y juicios de desaprobación a todo el mundo musical, desde los aficionados que hablan sin saber, pasando por los críticos que creen saber, pero son ajenos a la honestidad profesional. Los intérpretes, a los que consideraba más o menos importantes según su afiliación política y compromiso social. Los promotores, directores de auditorios, y cómo no, los de orquesta, a los que, en el fondo, envidiaba.

El tono de voz iba en crescendo, sostenuto y presto.

Era evidente que no se le tenía en aprecio, tampoco se contaba con él para las grandes actuaciones, aunque se le respetaba por sus conocimientos y argumentaciones.
Nos contaba -ya éramos un círculo importante a su alrededor-, que debía dedicarse a la docencia en lugar de la interpretación por culpa de la ausencia total de sensibilidad de los dirigentes culturales.
En mucho tenía gran parte de razón, pero su vehemencia escondía un cierto resentimiento hacia la profesión. Tanto saber llevaba añadido los límites de su propia capacidad artística. Esa frustración tensaba cada una de sus palabras, el cantábile de su voz se volvió desgarrado, las disonancias se mezclaban con desafinados gritos y poco a poco sus cuerdas vocales le provocaron una disfonía considerable que lo paralizó dramáticamente.
Alguien le acercó un baso de agua mientras otro le ayudaba a sentarse. Había perdido la voz. Los dolores de garganta se dispersaron por el pecho y la espalda anunciando un malestar crónico a partir de ese día.

Aún siendo marginado por los promotores, hubiera podido seguir cantando por el propio placer que ello significa, pero utilizó su voz con tanto esfuerzo para la crítica que nunca más recuperó el canto y quedó en un silencioso “Suspiro profundo”.

viernes, 2 de octubre de 2009

ESCALÓN DE ALCOLEA

La especie humana es diversa y dispersa, observarla nos permite reflexionar sobre nosotros mismos.

Hace unos días me llamó la atención un hombre viejito que estaba sentado en un banco, con su mirada serena y fija en dirección frontal hacia un punto indeterminado que atravesaba caminantes, automóviles y edificios. Ignoro qué información procesaba.
Me inquietaba de tal manera que no pude resistirme a acercarme y sentarme junto a él. Me sentía confortable a su lado y su presencia me producía cierta paz y silencio a pesar del barullo de vehículos a nuestro alrededor.
No se inmutó apenas. Le miré y disculpándome por si le podía molestar le pregunté si necesitaba alguna ayuda. Se giró lentamente y mirándome con naturalidad sonrió a mi pregunta.
¿Quién de los dos necesita ayuda? pareció responder con su silencio.
Le dije que no sabía realmente porqué estaba sentado a su lado, pero sentía curiosidad por saber quien era.
Quería oír su voz, así que insistí en provocar alguna respuesta suya.

- ¿Viene a menudo a éste lugar? –le pregunté–.

- Hoy es el primer día –fue su respuesta–. Hace una semana –siguió diciendo– que cuando llego a mi casa cuento los escalones de la escalera. El primer día me fijé en los peldaños, me sorprendió su estado envejecido y deteriorado. También reconocí el ruido, al pisar en el rellano del segundo piso, que cada día escucho desde mi habitación, era una baldosa que se había desprendido del pavimento. Cuanto más arriba subía, en peor estado se encontraban las tabicas y las zancas, nunca antes fui consciente de ello. Así que, al día siguiente, volví a contarlos mientras observaba las paredes y los desconchados de la pintura. Al llegar a mi rellano el número de escalones se había incrementado en cinco, de los cincuenta y tres del día anterior.
Creí haberme equivocado al contar, así que el tercer día los volví a contar. La barandilla en la que me apoyaba estaba llena de polvo y en algunas partes oxidada. ¡Sesenta y tres! ¡Cinco escalones más! Pensé que de nuevo me había descontado mientras miraba el deterioro de las hileras de barrotes.

Toda la escena me la contaba el viejecito con total parsimonia y sin apenas inmutarse.
Yo le escuchaba con curiosidad e inquietud.

- El jueves –continuó–, al entrar en el portal saqué una libreta y marcaba en ella con una línea cada uno de los peldaños que subía. Al pasar por las distintas puertas de mis vecinos intentaba que sus voces, los gritos, discusiones, la música y los anuncios televisivos, no me distrajeran de nuevo.
Pero, ¡Ah, amigo mío! Mi sorpresa fue mayor que en los días anteriores. Setenta y tres fueron los escalones anotados en mi libreta, diez más que el día anterior.
He de decirle, que hace una semana cumplía 53 años, hoy tengo el aspecto de un hombre de 73. Así que he decidido no volver a subir más por la escalera de mi casa, ésa que estoy mirando fijamente desde este banco.

¿Cómo se llama, joven? -me preguntó-, Ricardo, contesté, ¿y usted?

- Escalón de Alcolea, para servirle.

miércoles, 30 de septiembre de 2009

AVARO DINERO

A veces uno quiere cambiar de vida, renunciar a la que se ha construido desde que se es consciente de sí mismo. En el caso de Ricardo Roncal esa decisión se llevó al extremo radical, drásticamente, y lo digo así porque su postura me parece de lo más inaudito en un individuo que mantuvo tanta constancia vital en sus ideales.

Los que sobreviven suelen tener sólidos principios que mantienen con la misma fuerza que los cimientos que los crearon, pero un día puede cambiar todo por las circunstancias más impensables.
Ricardo era un activo trabajador de la ciencia, especializado en la investigación de los fenómenos estéticos. Huía de los clasicismos para adentrarse en la especulación de los medios modernos de creación. Dicho así podrá parecer un poco ambiguo, pero es que, de hecho, él era así también. Sus ideas podían cambiar pero no así sus ideales, la abnegación, el desinterés económico, la falta de ambición social, su generosidad y austeridad de vida eran conductas que le proporcionaban recursos para seguir sus experimentos, pues su entorno lo veía responsable y optimista, dos buenas tarjetas de presentación.
A pesar de esa presencia empática que mostraba, todos ignoraban esa dedicación seria y profunda que ejercía en su laboratorio personal. Sus resultados científicos no conseguían atraer la atención de amigos y conocidos, sólo un pequeño grupo de entendidos, locos obsesionados como él, podían valorar su trabajo.
¡Pero, hay las circunstancias! El mundo real en el que vivía empezó a cambiar, la economía equivocó sus estrategias, el trabajo, los proyectos, la alegría consumista, los créditos, todo se truncó, y por supuesto le afectó en gran medida. Nunca fue de ahorrar, ni pensar en el mañana, vivía al día, el presente, aunque sus investigaciones ya viajaban hacia el futuro.
Crecían sus deudas, y también el pánico, o quizás sería más justo decir: la duda.
Ni su familia le entendió, ni sus amigos le creyeron capaz. Ya no quería pedir, pensó que talvez se había equivocado al escoger sus ideales, en los que incluía la bondad de los demás. Sabía que podía atesorar riquezas si se lo proponía y vivir sin limitaciones, a cambió de renunciar para siempre a quien había llegado a ser.
Tal reflexión suponía para él desprenderse de todo y todos aquellos que formaban parte de su personalidad. Dejó familiares, amigos muy cercanos, pertenencias, su laboratorio, la pareja que tanto había significado para él y el hijo que habían tenido hacía tan sólo unos meses. Desapareció Ricardo Roncal y nació Avaro Dinero.


domingo, 27 de septiembre de 2009

CRÍTICA DE CINE (Casablanca)

Alguna vez tenía que acertar la Academia, fue con CASABLANCA, Primer Premio de 1942. Una filigrana de dirección é interpretación conjunta.

El magnifico reparto vive sus caracteres con autenticidad y cuerpo. Son personas que viven, que sienten, que sufren. Son realidades, no muñecos vacíos y huecos de pueril convencionalismo de otras cintas de propaganda. Porque CASABLANCA, es una cinta de espiritualidad, de ideales demostrados. No una cinta más, sino única e indiscutible. Exacta en su medida de tiempo, de guión trabajado, con ritmo y narración expositiva en imágenes que siempre acusan un dominio del oficio excepcional. Y sobretodo, esa habilidad “subterfugiada” de Curtiz, esa poesía con qué explana la pequeñez del ser humano ante las trascendencias de la vida. Toda su gama emotiva esencial, sin exageraciones rimbombantes y aparatosas, sino con profundidad, con “palpabilidad” de cosa recia, vivida, consistente en sus personajes que vegetan, discurren, trabajan, unos con su falta de escrúpulos y egoísmos, y otros con sus romanticismos y sensibilidades. Una amalgama conjunta de realidad concentrada en ese "RICHS CAFÉ AMERICAINE” de Casablanca.

CASABLANCA tiene -no puede evitarse en las cintas de propaganda- sus tópicos, los eternos tópicos. Pero existe en su poder, en contrapartida, una gran fuerza de sugestión. Una intriga que nos lleva de sorpresa en sorpre­sa, ingeniosamente expresada por una ironía de lenguaje diplomático y de sá­tira. Por todo ello y por la fuerza emotiva de sus escenas que van “in crescendo" hasta el FÍN, este "film" es el mejor que nos han ofrecido los estudios americanos hasta ahora en su afán propagandístico. Desde el primer fotograma se abandona uno al intríngulis, subyugado, aprisionado por el len­guaje dominante de sus encuadres que hacen olvidar la mecánica y el tecni­cismo de su realización. Tanta es su calidad y maestría debida al veterano Michael Curtiz, que llega a dominar a sus héroes con estudiada 1abor realista.

Y hemos de conceder un .párrafo a la interpretación, sobretodo en ho­nor a Humprey Bogart, aquel entonces desapercibido Duke Mantee de "El Bos­que Petrificado" que en CASABLANCA se nos muestra en la cima de su talen­to interpretativo, un gran actor para una gran película. Ingrid Bergman en su consagrada interpretación después de INTERMEZZO, es como siempre “ella”, Ingrid Bergman, 1a personalidad propia por encima de su papel. Claude Rains imponderable y justísimo también, Gonrad Veitd, Paul Henreid y Peter Lorre, éste último magnífico en su breve papel.

Si no fuera suficiente por su tema y realización, CASABLANACA tiene además esa interpretación conjunta magistral, que por si sola valoraría ésta gran película en el grado superlativo que tiene y merece.

Josep Pascual Llorens, (27-12-1946)

PRODUCCIÓ I DISTRIBUCIÓN: WARNER BROSS, 1942


Cartel dibujado por Pere Pascual Llorens

IMPROVISACIÓN MUSICAL (Música religiosa)

La música que reuní en un cd que titulé; Música Religiosa, se caracterizaba por sonidos con una cierta mística, pero también por el uso de efectos de instrumentos de cuerda sintetizados, o como es el caso de la pieza que presento en ésta entrada, con un parecido al sitar hindú.


(Lamento la publicidad incorporada al comienzo de la música)


La segunda pieza musical, también incluida en ese cd, se aparta del tono o la sugerencia religiosa, no sé por qué, pero ahí estaba, como si alguien subiera corriendo unas escaleras; es una pieza corta, deben ser pocos pisos, incluso parece que golpee la puerta de cada rellano al que accede. Finalmente se desvanece, cansado, después de los últimos golpes.

sábado, 26 de septiembre de 2009

ORGÁNICO III

Última obra de la serie Orgánico. La imagen sugiere un oferente sexo femenino que se podría emparejar con la obra de la entrada del martes 15 de septiembre, más fálica. Aunque la intención de ésta serie no era representar ninguna imagen concreta, sí que ha habido la voluntad de sugerir referencias a lo orgánico.

Aproximarse al interior de un cuerpo.

Mi obra es intuitiva, la reflexión siempre es posterior y ello me orienta hacia nuevas exploraciones. En éste caso, la imagen de la vagina, me lleva a otra imagen, un cuadro pintado por Courbet, “El origen del mundo” (1865-1866), cuyo título podría enlazar con mi anterior serie; Nebulosas. Una nebulosa son los restos de estrellas extinguidas, pero también el lugar donde nacen nuevas estrellas, orígenes de nuevos mundos.

"El origen del mundo", óleo sobre lienzo, 55x46 cm. Gustave Courbet (1819-1877)


jueves, 24 de septiembre de 2009

RETÒRICA DE CAMBRA IV

Éstos escritos con intención filosófica, reflexionan sobre Dios, a la manera panteísta, nunca religiosa, y el ser humano. En ambos se plantean los opuestos, orden-desorden, bien-mal, sin los cuales no podríamos justificar nuestras vidas ni la existencia misma del mundo, el universo y un Dios panteísta.



Diversos (De varis)

La vida, el orden y el espacio infinito están en el macro infinito, donde el orden es una parte minúscula de un gran desorden y talvez de otros estados desconocidos.
No podemos evitar movernos dentro de una caja que ha estado sacudida.
Cuando el ser humano busca la acción correcta a menudo se encuentra delante de si mismo como límite u obstáculo para conseguirla.

El conocimiento de Dios

Podemos llegar a conocer la estructura y composición del sol por el conocimiento que tenemos de otros cuerpos cercanos a el, o por su repercusión en los organismos, o los experimentos que estudiamos sobre su radiación. Éste sería un conocimiento que la mente se forma de un cuerpo que no puede ser observado directamente por los ojos.
El conocimiento de Dios ha de ser un entendimiento abstracto que nos pueda acercar a una estructura de su composición similar a las repercusiones que su fuerza esparce sobre todo aquello que sí vemos.
¿La potencia de Dios puede encontrarse también en el mal? Ello no sería el caso si las fuerzas de Dios fueran en una sola dirección. Pero si fueran fuerzas opuestas las que constituyeran su esencia, entonces deberíamos aceptar el bien y el mal como opuestos de un mismo cuerpo o una misma potencia.

miércoles, 23 de septiembre de 2009

CRÍTICA DE CINE (Laura)

En ésta ocasión doy paso a uno de los álbumes que en Junio de 1946 realizó mi padre y en el que su talento como crítico de cine y diseñador se pusieron de manifiesto. El álbum recoge algunas de las películas más interesantes de la temporada 1945-46.



LAURA
El género detectivesco ha sido llevado frecuentemente a la pantalla con más o menos éxito, pero siempre dentro de un término medio de expresión cinema­tográfica normal, ya que por la base de los asuntos en cuestión, es poco el mar­gen que dejan para una realización de al­tura.

Felizmente en LAURA, se ha conseguido una trascripción novelística, cuyo original es de Vera Caspary, que se aparta de lo vulgar para considerarse como una de las cintas modélicas en su estilo, elevando la cinta por su acertada reali­zación de un cinema expresivo, obsesionante, que se apodera del espectador en su forma visual a una altura de gran calidad cinematográfica.

Este nuevo director que nos presenta Hollywood llamado Otto Preminger, discípulo del gran irónico Lubitsch, es considerado hoy día como una revelación de los studios cinematográficos. En verdad que por su labor en LAURA, así puede considerarse por las formas que expresa y que le han de llevar en sucesivas cintas a una gran madurez.

Su habilidad en ésta película ha consistido en que, con un asunto del género citado, ha sabido apartarse de lo "standard", hallando el estilo de una expresión narrativa en forma de transcripciones retrospectivas, que dan una variedad original a la trama y que le confieren una altura artística apreciable, aparte de una exposición de caracteres y profundización psicológica, sobretodo en el tipo de Cliffton Webb, que con su complejo psico-psiquiatra se presta a la mayor atención por parte del espectador. Otro de los méritos de Preminger es el tono suave en que se desarrollan las situaciones, muchas de ellas por su punto de morbosidad y conflicto pasional al más acentuado melodrama hoy tan en boga. Esos momentos los ha salvado Preminger con suave tacto, evitando lo de pueril que a veces surge en el tipo de "film” que comentamos.

Para su completo éxito LAURA, ha contado con unos magníficos intérpre­tes; la recia, absorbente y complicada personalidad de Cliffton Webb, todo un "señor" eclipsa casi la buena interpre­tación y exótica belleza de Gene Tierney. Dana Andrews, crea un detective acertado y Vincent Price está ajustado en su cometido.

Destaca también de la cinta la factura modernísima de su ambientación, así como una maravillosa fotografía, si no mucho en su parte técnica visual, si en su claridad y brillantez; como tam­bién una música de fondo que subraya acertadamente el momento y la situación de la imagen.

Esta película ha obtenido en los concursos de las revistas americanas "Film Daily" y "Motion Picture Herald", uno de los primeros puestos para las 10 mejores películas del año 1945.


Josep Pascual Llorens. 4-3-1946.

PRODUCClÓN: Twenthy Century Fox. 1945.
DISTRIBUCIÓN: Hispano Fox Film S.A.E.
INTÉRPRETES: Gene Tierney, Clifton Webb. Vincent Price, Dana Andrews.
DIRECTOR: Otto Preminger.

viernes, 18 de septiembre de 2009

ORGÁNICO II

Éstas son algunas obras más de la serie, ORGÁNICO. Hay una constante que, a mi entender, es la base de toda mi creación artística, la total libertad de trabajo en cada una de las obras que realizo. Por supuesto ello puede ser en algunas circunstancias un inconveniente, ya que la dispersión te aleja de ideas que podrían desarrollarse mucho más. Mis ideas se presentan esbozadas, así que voy llenando de apuntes la imaginación de mi almacén. Me importa bien poco producir pensando en vender. O será que mis ideas no son vendibles. Lo cierto es que, cuando ya he visto los resultados de las imágenes mentales, pierdo interés en seguir insistiendo sobre lo mismo. Si alguna de mis series de trabajos hubieran tenido éxito comercial, para mí sería una tortura repetir la misma obra día tras día. Si hacéis una hojeada a mi Web podréis comprobar esa dispersión en mi trabajo. El hecho de utilizar las resinas de poliéster incrementa, posiblemente, esa dispersión, al incorporar un elemento de experimentación con el material.

¡Que expectación supone para mí no saber cómo será mi próxima obra, aún estando revoloteando en mi mente!.




jueves, 17 de septiembre de 2009

CUATRO VARIACIONES

Éstas variaciones, las compuse con el editor MIDI Orchestrator Plus. Anotaba las notas en forma aleatoria sobre el cilindro de organillo (ver imagen), después modificaba la composición alterando la altura y durada de las notas, arrastraba, copiaba o borraba otras, y finalmente modificaba la medida de tiempo.

Con éste programa compuse algunas piezas musicales, pero no tardé mucho en acoplar un teclado y dejar mis dedos bailar sobre él.

Imaginaros al oír la música como si estuvierais viendo a unos niños jugar a “parar”; éste juego consiste en que un niño, vuelto de espaladas delante de una pared, pronuncia una frase mientras el resto de compañeros avanzan hacia él, cuando termina la frase se gira y todos deben pararse, pero si alguno se encuentra en movimiento y es visto por aquel, debe retirarse del juego. Los que siguen, deben llegar hasta él y tocarle tras las sucesivas paradas sin ser sorprendidos por el que cuenta. Así la música avanza y se detiene, parece correr y frenar bruscamente. Cada variación es el comienzo de un nuevo juego.

miércoles, 16 de septiembre de 2009

RETÒRICA DE CAMBRA III


EL TIEMPO PARADO

Hay momentos, en los que el ser humano encuentra intenso placer de bienestar interior mientras realiza trabajos de investigación y búsqueda, de tal forma que el tiempo parece detenerse.
Creo que es precisamente, el tiempo, el concepto que más intranquiliza la conciencia humana.
La gran mayoría procura la distracción, el divertimento, la evasión en general, que no hace más que agudizar el problema, es entonces cuando más cuenta se da el individuo del paso del tiempo, ese instante cuando ya no hay diversión, cuando su distracción ya ha acabado. Eso le crea una dependencia continua de la evasión.
En cambio, el ser creativo, el que dirige su vida hacia un ideal o una transformación de la realidad, cuando lo que busca es una obra intemporal, entonces siente parar el tiempo, lo detiene hasta que consigue aquello que busca.

Puede que sea uno de los comportamientos más constantes que veo en el ser humano, más allá de lo necesario, de lo que obliga la subsistencia diaria, todo lo demás es huida, por pánico al tiempo que vemos pasar. Éste texto ya lejano, destacaba la actividad creadora o de investigación como ejemplo de poder, mediante la concentración en un objetivo elevado, para sentir que el tiempo se detiene. Ahora mismo, sólo existe en mi mente el texto que estoy escribiendo, sin referencia a nada más el tiempo parece no existir.




martes, 15 de septiembre de 2009

ORGÁNICO

Durante los meses de Julio y Agosto y después de mi última exposición en Griskon con la serie Nebulosas, mi trabajo en resinas se ha ralentizado intentando encontrar un nuevo tema que enlazara con aquel, pero que fuera un poco más allá de lo conseguido.
El impacto visual de la exposición y la atmósfera de sosiego que conseguía era un reto para superar en un trabajo posterior.
Del formato cuadrado o rectangular de las Nebulosas, pasé a trabajar con curvas y formas cercanas a lo orgánico.
La solución técnica de aplicar la luz artificial a la obra he querido mantenerla, así como la mezcla caprichosa o no, del líquido resinoso coloreado.
En mente, tenía la idea de intervenir en la parte trasera, entre la luz y la superficie resinosa,
queda para un trabajo posterior.
La obra que aquí presento tiene unas dimensiones de 100x50 cm.


IMPROVISACIÓN MUSICAL II (1995)

Ésta es una variación del primer tema que os ofrecí en una entrada anterior. Los recursos digitales para la creación musical nos permiten expresarnos sin necesidad de escribir las partituras. Todo queda registrado en ceros y unos en lugar de blancas y negras. El formato Midi en el que grabé ésta improvisación ocupa muy poca memoria y además puedes utilizar varias pistas para diferentes voces o instrumentos. Pero también sin teclado puedes componer con el sistema de escritura que te ofrece el programa. El desarrollo tecnológico es un camino a lo desconocido, nos puede ayudar muchísimo pero no podemos calcular todas sus consecuencias, ese es el riesgo.
Las improvisaciones en la creación, nos sorprenden, a veces, por los hallazgos más inesperados. Creo, que en el mundo actual nos encontramos en un estado de constante sorpresa. La tecnología, hace mucho que ya forma parte de nuestro cuerpo físico, máquina y humano son ya inseparables.

CRÍTICA DE CINE (Rebeca)

En uno de los álbumes de mi padre, dedicados a la crítica cinematográfica, se recogen unos breves resúmenes de la temporada cinematográfica de los años 1942-43. REBECA, era una de las películas a las que dedicó su atención en ese breviario, y Hitchcock, uno de sus directores preferidos; también lo eran los libros de Simenon y de Agatha Christie, así que es fácil imaginarse las características principales de su estructura mental: imaginativo, analítico, previsor, suspicaz, metódico, original, …y todo ello, en la soledad que exige una personalidad tan compleja.

REBECA, primer premio de la Academia de las Artes y las Ciencias Cinematográficas de Hollywood del año 1940, es ante todo, el triunfo de un director, Alfred Hitchcock, maestro de las emociones y del planteamiento psicológico de los personajes. La técnica maestra de Hitchcock asoma en todo momento a la pantalla dándole el tono y sello inconfundible de su dirección.

Nos sorprende ya desde el primer metro de celuloide en aquel magnífico travelling por caminos, senderos, bosques, hasta desentrañar de la maleza la Mansión de Manderley entre la niebla densa; la voz en off sirve de prólogo a la cinta. Otros momentos álgidos de la película son aquellos en el que Max de Winter relata a su esposa cómo ocurrió la muerte de Rebeca, los encuentros de la Sra. Danver con la Sra. De Winter, plenos de original presencia de espíritu por ambas partes, las situaciones de ingenua timidez expresadas por Joan Fontaine y tantos otros detalles infinitos que colocan a la película a una altura artística insuperable, todos son una maestría imponderable de Hitchcock, maestro de directores.

La película tiene algún momento en que decae, sobre todo hacia el final, pero reacciona a tiempo para terminar con un nuevo travelling, que es el broche que cierra en forma brillante toda la belleza de la cinta.

Laurence Olivier y Joan Fontaine son los dos protagonistas del film sabiamente dirigidos. El primero, natural, ecuánime, siempre ponderado, mientras que Joan Fontaine se encumbra a la altura de las más destacadas estrellas cinematográficas de nuestro tiempo.

Josep Pascual Llorens, 1945

CRÍTICA DE CINE (Candilejas)

Nuevamente, dejo un espacio para las críticas cinematográficas de mi padre, Josep Pascual Llorens. Ésta, también del año 1955, cuatro meses antes de mi nacimiento. Ya entonces tenía yo una hermana, lo que talvez un segundo hijo obligó a mi padre a abandonar esa afición a escribir críticas y construir sus álbumes cinematográficos, las obligaciones para con los hijos en esos años debieron ser tan difíciles como siempre para las familias con ingresos tan ajustados. Mi madre, también participaba económicamente haciendo arreglos como modista, pero mucho me temo que acabó como tantas mujeres en aquellos tiempos, sacrificando sus inquietudes por la intendencia del hogar. Mi homenaje y gratitud a sus renuncias -por mi hermana y por mí-, es el grato recuerdo que siempre tendré hacia ellos junto a mi decisión en mantener activa la creatividad artística que me transmitieron.

CANDILEJAS, “Limelight”

Hablar o escribir sobre Candilejas, es hablar o escribir sobre Charles Chaplin.
La impronta de su fuerte personalidad abarca totalmente la aureola de cualquier obra en la que actúe, dirija, o argumente. Como en la presente y casi la mayoría de todas sus creaciones, Chaplin ha sido el autor del argumento, ha dirigido la obra, la ha interpretado y además ha compuesto el bello leitmotiv musical de la cinta. Nos encontramos, pues, en que Candilejas es una obra totalmente de Chaplin, una obra suya personal, creada y sentida por él, erigiéndose con ella en coloso auténtico y genio único inimitable del séptimo arte.

Este hombre único en la historia del cine -que nació con él-, no es sólo el payaso de indumentaria miserable y pose grotesca que a tantas mul­titudes y generaciones ha hecho reír, detrás de su "pose", Charles Chaplin escondía siempre una amarga verdad, un sentido realista de la vida, un tono patético y social que disimulaba con sus gags cómicos para mostrarnos como en caricatura, el sentido de la vida misma.

Desde El Chico, El Circo, Luces de la ciudad, Tiempos Mo­dernos, entre las de largo metraje, hasta llegar a Candilejas, después de pasar por El Gran Dictador y Monsieur Verdoux la escuela Chapliniana habrá marcado una época imborrable en la historia de la cinematografía. Porque Candilejas habrá sido su obra cumbre, maestra, quizás como un compendio de toda su propia vida; en ciertas fases Chaplin ha sido un hombre que ha vivido intensamente la vida y nada menos que la vida inquieta del cine en todas sus facetas. A sus sesenta y tres años, Chaplin no se considera un viejo acabado, como el Calvero de su cinta, y triunfa una vez más en la vida, como nunca quizás, como un canto del cisne en el ocaso de toda una existencia llena de luchas, rencores, éxitos, amores y desengaños. Pero en ello precisamente está el concepto irónico que de la vida misma tiene Chaplin, que debe reírse de todo el mundo y de si mismo también, al tener ante si al tiempo, quién, como dice él mismo Calvero en la cinta, "... el tiempo es el autor que siempre encuentra un justo final..."

El contraste de Teresa, la bailarina con el complejo de ser vencida moralmente en plena juventud, con el payaso Calvero que quiere ser optimista siempre y paseando una dignidad que cuenta sólo en el pasado glorioso y que se encuentra apartado a un lado de la vida, porque como él dice "... la vida es un teatro y yo soy un payaso retirado..."; nos es contado todo ello con una ternura y desenfado que penetra en nuestro ser con punzante dolor a veces y un candor poético inefable, otras. Con que sencillez y sentimiento Chaplin nos relata las miserias humanas y las razones propias de la existencia; como el mismo Calvero cuenta a Teresa, cuando de pequeño le pedía juguetes a su padre y éste le contestaba "... éste - señalándose el cerebro -, éste es el mejor juguete...", Chaplin juega con la imaginación, la suya y la de los demás y de ahí surge el encanto de sus obras, cómicas en la forma, pero tremendamente trágicas é irónicamente patéticas en el fondo.

No podemos considerar técnicamente a Candilejas, porque su técnica es simplista solamente, sin alardes, a base de travellings y primeros pla­nos, y no necesitaba de más, porqué las obras de Chaplin, son hechas con el corazón, "... corazón y mente, que gran enigma..." así dice Calvero. Las obras de Chaplin, más que para ser vistas, son para ser sentidas, comprendi­das. Porque, cuanta verdad hay en ellas, cuanta realidad cruda, la mayoría de las veces descarnada, brutal, pero repetimos, Chaplin nos lo ofrece siempre envuelto en el celofán de su poesía y de su comicidad irónicamente patética.

Josep Pascual Llorens. 12-6-1955.

lunes, 14 de septiembre de 2009

RETÒRICA DE CAMBRA II

Estos dos textos que vienen a continuación, están extraídos del libro Retòrica de Cambra, del que ya hablé anteriormente.

De la innata promiscuidad de nuestro ser

"Intuimos la fuerza interior que puede dominar a voluntad la complacencia de nuestro ánimo. Pero éste es un estado diferente al que ahora vivimos. También existe la sensación que cuando lo deseemos podremos menospreciar ésta vida para trasladarnos a otro lugar; es necesario que nuestro espíritu se sacie de todo este barullo de sensaciones que nos ofrece el mundo. Cierto que ahora compartimos mundos opuestos dentro del mismo mundo, cierto también que en otro espacio desconocido accederemos a compartir opuestos, puede ser que más intensos. Es necesario por ello saturar la innata promiscuidad de nuestro ser.
Conocer el nivel de diferencia que hay entre vivirlos o intuirlos nos aproxima a traspasar la frontera de los mundos."

Complejo escrito que, diecisite años después, me inquieta y exige una explicación.
Intentaba situar al ser humano en un estado en el que, sólo mediante el exceso de nuestras apetencias podemos prepararnos para otra existencia más compleja. Llegar a ser fuertes de ánimo para enfrentarnos a mayores dificultades de comprensión. El medio para conseguirlo sería una vivencia máxima de lo desconocido para anular nuestros miedos, producto de la ignorancia.
Éste mundo es un tránsito y no caben medias tintas si queremos liberarnos de él.

De la finitud del cuerpo

"La existencia del hombre está encaminada a perpetuar con sus actos el rechazo a la finitud del cuerpo. Todo lo que hacemos o proyectamos tiene relación con nuestro cuerpo, como lenguaje capaz de ser entendido por nosotros. Ésta referencia corporal difícil de reparar, es nuestra propia limitación.
Es muy duro pensar que no quedará nada de nosotros después de muertos. Pero ingenuo y banal es pensar en vivir la vida al máximo de nuestras pasiones y emociones físicas sin darnos cuenta de la brevedad de una existencia de treinta, cuarenta, cien o doscientos años.
No creo que vivamos sólo ese fragmento de tiempo; la vida, como la entendemos, es una modalidad entre otras, donde nuestra conciencia se hace un camino. Y hemos de entender ésta conciencia como perteneciente a otra más amplia y extensa que podemos conocer a lo largo de las diversas existencias.
Somos una reacción en cadena de dos opuestos universales."

Pero he aquí, que el mensaje, va en dirección opuesta. No se trata de experimentar toda pasión, pues en ella la figura corporal nos da respuestas equivocadas. El tránsito y posterior traspaso en éste mundo no depende de reafirmarnos como individuos sino en integrarnos en un cuerpo universal.
La conclusión final del segundo texto nos da la respuesta al antagonismo de los dos textos: el opuesto universal; se pueden intuir dos direcciones opuestas para llegar al mismo lugar.

domingo, 13 de septiembre de 2009

IMPROVISACIÓN MUSICAL I (1995)

Ésta pieza musical la compuse, o mejor dicho, la improvisé en casa de unos amigos, en el teclado digital que tenía Arturo, guitarrista. Con su ayuda hicimos unos arreglos y así quedó. Era el año 1995, hubieron más improvisaciones, que irán apareciendo en éste blog.


CRÍTICA DE CINE (Julio Cesar)

Si mi padre hubiese conocido Internet –murió el 28 de febrero del 2005- quiero pensar que hubiese sido un blogger compulsivo. Cuando yo aún no había nacido él se dedicaba a redactar críticas de películas, era un entusiasta cinéfilo que quería dejar escrita su opinión y sus dotes de maquetista componiendo sus propias revistas de crítica cinematográfica, sin Photoshop ni Word, su método de trabajo era totalmente manual, a excepción, claro está, de las útiles máquinas de escribir y el papel carbón como fotocopiadora.
En el Mercado de Sant Antoni iba a buscar las imágenes que ahora podemos encontrar en Internet, y que aún se encuentran también en ese Mercado que resiste el paso de los tiempos cibernéticos, quizás porque los cromos y los libros, se van combinando con los game boy, los dvd o los cds.
Totalmente a boleo he sacado de sus álbumes ésta crítica de la película Julio Cesar, del año 1953. La carátula, absolutamente elegida, de las imágenes que me ofrece Google.
Él lo hubiera hecho mucho mejor, pero creo que estará contento con mi propuesta.



JULIO CESAR
La primera impresión personal que obtenemos al terminar de visionar ésta cinta, es que acabamos de ver una obra fallida. Algo que se quiso conseguir y que se malogró. Y vamos a explicar­nos mejor.
Este "Julio César", original de Shakespeare, es principal­mente teatro filmado, así, simplemente. Es demasiada la influencia shakesperiana para sustraerse a ella y J.L. Mankievicz no fue lo bastante hábil para soslayarla. Si lo que quiso conseguir era una obra del esti­lo de "HAMLET", "OTELO" ó "ENRIQUE V", sólo quedó en eso, en una idea. Le falta a "Julio César” la fuerza argumental de las tres citadas, así como, aún dentro de la procedencia teatral de todas ellas, la técnica netamente cinematográfica que se supo imprimir a "Hamlet" y “Otelo” é incluso en ciertos pasajes de "Enrique V". Le falta asimismo un buen guión y sobretodo una inspiración di­rectriz. Francamente la labor de J.L. Mankievicz nos ha decepcio­nado.
¿Qué es lo que queda pues de "Julio César"?. Solamente una excelente interpretación por parte de todo el cuadro estelar y un maravilloso doblaje en nuestra versión española. James Mason en el papel de Bruto, destaca sobre todos los demás en una de sus mejores actuaciones frente a la cámara. Dúctil, equilibrado, expresivo y muy idóneo en su papel. Marlon Brando a la altura de su fama, aunque sin llegar a la altura de otras portentosas interpretaciones suyas. Louis Calhen, John Gielgud y el resto del reparto completan la excelente labor interpretativa de todo el cartel.
Resumiendo; "Julio César", es una cinta malograda por su fal­ta total de inspiración cinematográfica y que no convencerá al gran público, porque ya desde su planteamiento no fue hecha para él, pero tampoco al de "minorías", porque para éste, es poco deleitarse en el diálogo shakesperiano, brillante siempre, y en la gran clase interpretativa de los actores.
José Pascual Llorens
29-6-55

DIRECTOR: J.L.Mankievicz
JULIO CESAR: Louis Calhen.
BRUTO: James Mason.
MARCO ANTONIO: Marlon Brando.
CASSIA: John Gielgud.
CALPURNIA: Greer Garson.
PORCIA: Deborah Kerr.
PRODUCCI
ÓN: M.G.M. 1953.


RETÒRICA DE CAMBRA



Retòrica de Cambra es un libro de reflexiones, dibujos y collage, que inicié el 23 de Febrero de 1989, a la 1h. 6', no recuerdo el día de la semana; según la efemérides de ese día se aprobó en Argelia la nueva Constitución que dio paso al pluripartidismo en ese país. También debieron ocurrir infinidad de acontecimientos importantes o insignificantes según cómo afectaran a cada uno. Ayer, por ejemplo, inicié éste bloc; la pregunta sería si la importancia reside en el hecho en sí, o su trascendencia en los demás y sobre uno mismo. Prefiero pensar que el día más importante de mi vida fue el día que nací, a partir de ahí se encadenan sucesivos acontecimientos que no pueden ser borrados o rectificados como hacemos en un editor de textos. Quien sabe si cada uno de nuestros días es una réplica de aquel nacimiento. En mi caso así lo espero.




sábado, 12 de septiembre de 2009

NEBULOSA


Esta obra, realizada en 2008, fué el inicio a la serie Nebulosas expuestas en la Sala Griskon de Barcelona en Junio del 2009. He querido que fuera también, el inicio de este blog. En él, iré dejando testimonios gráficos de mi trabajo, reflexiones, y otros documentos que me puedan interesar, y espero que también a vosotros.