La primera con formas curvas en continuidad con la serie Orgánicos, la segunda incorporando la figuración. El resultado me motiva para iniciar una serie de retratos. ¿Tal vez titulada, Iluminados?
Así se les llama a los manuscritos medievales realizados por los monjes en los monasterios. En ellos destacan las ilustraciones por su fuerte colorido y superan en interés a los textos, principalmente de carácter litúrgico.
A estos dibujos se les llama miniaturas, no por su tamaño sino por el uso de minio como pigmento. Estas miniaturas permitían localizar los párrafos buscados por relación entre el dibujo y el texto (sistema sustitutivo de los índices).
La luz solar es un componente imprescindible en los vitrales, la importancia de emisiones lumínicas sobre o a través de las superficies forma parte de nuestras vidas y nuestro conocimiento. Utilizar la luz artificial para modificar los colores me permite explorar resultados estéticos desconocidos para mí.



